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¿Querer algo te hace estar preparado para hacerlo?
Cuantas veces hemos escuchado “pero si siempre habías
querido esto, ahora ¿Por qué te quejas?” “Querías la bicicleta, ahora ¡debes pedalear!”
“Pero si es ¡tu sueño! ¿Por qué no eres feliz?” Como si por el simple hecho de
querer algo, cayeran superpoderes del cielo que te ayudan a superar las dificultades,
o los malos momentos. Si bien es cierto que tener un objetivo claro te puede
llegar a dar fuerza y motivación. Hay algunas cosas que requieren más que solo
la propia fuerza de voluntad, y que por muchas “ganas” que le pongas,
simplemente va a ser más difícil conseguir o lograr.
Déjenme decirles que este problema o límite, no
conoce de barreras geográficas, y hay cientos de distintos factores que influyen
en que tan fácil o difícil pueden resultar las cosas para cada uno de nosotros.
Yo quiero contarles acerca de las distintas
dificultades que se presentan viviendo fuera de tu país de origen. Donde, casi
siempre, la buena voluntad no es suficiente para lograr ciertas cosas.
¡Vives en Italia! ¡Estás viviendo el sueño!
Pues claro
que Italia es un país muy lindo, pero no todo es como se ve en las películas.
Aunque soy fan de la comida italiana, es decir, quien no ama la pizza. Me costó
muchísimo acostumbrarme a la disponibilidad de otros alimentos a los cuales yo
estaba acostumbrada: Mango, chirimoya, diferentes tipos de plátano o banana, condimentos
o la misma preparación o costo de estos. Muchas cosas aquí no están siempre disponibles,
por temas de temporada, y aunque puedes encontrarlos en el supermercado, no
siempre son de producción “biológica” término desconocido para mi hasta antes
de venir a Italia, ya que para bien o para mal, en mi país todo entraría en esa
categoría. ¿Cómo podía prepararme para eso, a la frustración de no saber ni el
costo ni la calidad de las cosas que estaba comprando? Solo el tiempo y la predisposición
personal de querer aprender, después de la obvia etapa de queja y molestia de
sentirme una ignorante en algo tan simple y básico.
Otro ejemplo
de los miles que podría mencionar que se me vienen a la cabeza, es el tema de
hacer amigos, y creo que cualquier persona que haya migrado y este leyendo
esto, me va a dar la razón. Una de las primeras cosas que extrañas al salir de
tu país son: tu familia y amigos.
Esa enorme
necesidad de cubrir ciertas carencias te hace querer tener amigos, casi de
forma desesperada, para hablar con alguien de lo que te pasa o como te sientes.
Pero la verdad es que no es tan fácil, no por el hecho de ser o no una persona
extrovertida, o porque no lo estas intentando lo suficiente. A veces se da por
el hecho de que ahora vives en un país donde no se habla español, entonces tus
habilidades sociales son limitadas por el idioma. Otras veces se da por falta
de contexto, es decir, acabas de llegar a otro país, es normal que no sepas ni siquiera
como iniciar una conversación. Muchas veces las primeras amistades que hacemos
son con personas de nuestro mismo país o continente, porque, de cierta manera,
nos sentimos reflejados y comprendidos. Pero ¿Cómo estar preparado para eso? ¿Quiere
decir que si no haces amigos estas fracasando? ¡NO! ¡Claro que no! Esa ansiedad
social inicial, es completamente normal y nos pasa también cuando cambiamos de:
trabajo, escuela, barrio, etc., pero entonces ¿Cómo hago para tener amigos? A veces
dejar de intentarlo con tanta insistencia nos ayuda a relajarnos, y por
consecuencia, a disfrutar más de lo que realmente sucede. También está la otra
cara de la moneda, los amigos que dejas en tu país, pues inevitablemente no vas
a poder estar presente en todo lo que ellos organicen o hagan, muchas veces te
vas a un lugar tan lejano que cuando para ti es de día para ellos es de noche, así
que se complica también la comunicación por video llamada, obviamente que esto
te va a hacer extrañar a todos tus seres queridos, porque tu relación inevitablemente
ha cambiado ¿Cómo saber acerca de eso antes de partir? (Hago un pequeño paréntesis,
para recordarte que siempre hay un modo, te hablo de esto en este articulo 😊).
Aunque
todas las cosas que he mencionado parecen ser bastante obvias, por eso menciono
específicamente este tipo de cosas, podría extenderme al tema laboral o
estudiantil, y como muchas veces no estas mentalmente listo para el posible “trabajo
de tus sueños” o te sientes menos capaz por el limite del idioma o especialización
requerida, o talvez enfrentas un sistema diferente de educación, y lo frustrante
que puede resultar todo esto, aunque vivas de frente a la torre Eiffel, el
Coliseo o te hayas inscrito a la universidad de tus sueños.
La verdad
es que la vida es vida, y uno se encuentra con los mismos problemas en su país
o del otro lado del mundo. Creo que es importante, para poder superar estas
cosas, dejar de romantizar todo. Se romantiza la migración, la maternidad, el no
tener hijos, las relaciones a distancia, la vida estudiantil, la independencia
laboral, vivir viajando, tener un empleo fijo, etc. La aceptación de que, en
efecto, querer algo con todo tu corazón no es suficiente para prepararte para
todo lo que conlleva hacer esa determinada cosa, no olvidemos que junto a ese
sueño vienen otras cosas, que puede que no veamos o seamos conscientes cuando
empezamos a planificar. Ese anhelo u objetivo, sin embargo, sirve como un talismán,
que te da fuerza en los momentos difíciles.
La única manera
de enfrentar esas cosas es el autoconocimiento racional, no solo de todo lo
lindo y hermoso que eres como ser humano, también de tus limites y carencias. No
pelearte con ellas, evitarlas o negarlas, al contrario, aceptarlas y trabajar
en consecuencia, con paciencia, para mejorar y poder disfrutar de verdad el
momento.
Disfrutar el camino con sus baches y todo. Tratar de alejar el pensamiento de haber fracasado, si somos nuestra mejor versión nunca fracasamos :)
ResponderBorrarAsí es querida Fernanda. Es importante recordar que esta vida no es una competencia, y que nadie es perfecto.
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